
No navega Internet, navega por el agua y utiliza una batería y dos motores en la parte de abajo para avanzar a una velocidad que varía entre la de una estrella marina y la de un lenguado con gripe aviar. Lo venden como “juguete para vagos” y “dispositivo de flotación con baterías”, con un tipo gordo bebiendo una cerveza montado encima, algo que garantiza su puesto entre la lista de los mejores inventos del año. O no. En cualquier caso, absolutamente lamentable.
Qué ingeniosos… un sillón inflable para tomarte la cervecita en la piscina… y con motor!! nunca me había imaginado nada así.
No, en serio… lo mejor de este artículo es lo de entrecomillar navegar en el título. Me ha hecho gracia.
Sí, muy lamentable, pero ya me gustaría a mi tener una piscinita y un cacharrito de esos…
Saludos