
Érase una vez Anssi Vanjoki delante de su Espejito Mágico y va el tío cachondo, mientras se ajustaba el braguero, y le pregunta: «Espejito esteta, ¿quién tiene las polainas más bonitas, de todo el planeta?» Y el Espejo, mirando a otra parte: «Anssi, no empecemos con tonterías que ayer estuve de juerga hasta las 4 de la mañana». Pero Anssi, empecinado, siguió: «Y espejito espejito, ¿acaso no es mi tupé, de la galaxia el más bonito» y el Espejo, con dolor de cabeza, suspiró: «si hijo sí, las polainas y el tupé, lo que tú digas, pero déjame dormir, cacho perro». Pero Anssi, satisfecho y con ganas de conquistar un par de planetas esa mañana, le preguntó: «Y de los móviles multimedia, dime cuál es el más fino, sin mirar la enciclopedia»; pero el espejo, ya un poco hasta los cojones cabreado, le dijo: «mira tron, pues tu gozo en un pozo, porque el Samsung SCH-B510 es el más fino. Sólo mide 8,4 milímetros de grosor, pesa 72 gramos y encima trae un sintonizador de televisión DMB, cámara de dos megapixel, reproductor MP3, ranura para tarjetas MicroSD, detector de movimiento por si te lo intenta mangar Phil Harrison, visualizador de archivos de Microsoft y un programa de mensajería instantánea especial para poder verle los atributos a las ninjas asesinas en tres dimensiones». Dicho lo cuál, Anssi se pilló un rebote, mandó el Espejito a la mierda y se intentó meter de nuevo a actor, que como Concha Velasco, él siempre le dijo a su madre que quería ser artista. Fin. O algo.
Samsung SCH-B510, the slimmest DMB phone in the world [Akihabara News]
Perdona por la indigestión de chocotripies.
Os llevo siguiendo un tiempo, y como mi difunto abuelo (George Peppard) solia decir: hay ocasiones que el uso de palabrotas parece más el recurso del quiero y no puedo porque no sé, que otra cosa. Pero alto, porque yo disfruto con los articulos de Arturo Perez Reverte o cualquier cosa de los Monty Python, etc… porque saben cuando soltarlas.
Lo que hagan los demás da igual, yo os leo a vosotros, y me gusta.
Otro libro de interesante lectura seria “Groucho (Marx) mi padre” se descubre a una persona con humor inteligente, con mucha guasa y pitorreo y probablemente el no confiaria en una persona que confiase en el, o quizá si.
Pero tienes razón, esto es vuestro y podeis hacer lo que os dé la gana con esto.
(comentario ampliado)
Primero, gracias por el comentario, ReymonStar.
Sí, no es elegante. De hecho, ésa no era la intención. Pero tampoco es ordinario, en absoluto. Si lo dices por el “hasta los cojones”, eso es castellano y, creo yo, es la única expresión posible que diría un Espejito Mágico con resaca y Anssi Vanjoki dando la brasa y ajustándose el braguero. El efecto cómico, creo, es el adecuado. ¿O te refieres a otra cosa con tu opinión?
Por cierto, ahora que se toca el tema del buen estilo, un desvarío general (no dirigido a ti):
Voy a romper una norma de Gizmodo y voy a comentar algo relacionado con la política (como diría un amigo, entendida como interacción entre los zoom politicon, no con este circo que montan esos Sre/as. que cobran tanto en el edificio con los Leones en la puerta y en la tele).
Viendo la historia del periodismo y la literatura, me repatea los higadillos esta nueva moral sobre la palabra escrita, importada directamente de los sectores más rancios y radicales —tanto por la izquierda como por la derecha— de los Estados Unidos, y multiplicada por diez en Europa. Leo a autores clásicos —y no, no comparo este blog ni nada de lo que se publica actualmente con ellos— y encuentro dureza cuando toca, leches y estocadas verbales por todas partes, cosas que si, las dijera alguien hoy en cualquier sitio, le pondrían en la picota, libro de estilo cursi en mano, los Torquemadas de la correción política. El que escribió el Lazarillo de Tormes habría acabado destrozado por el establishment, Quevedo, crucificado, y de Cervantes y Shakespeare, trasladados a la actualidad, mejor no hablar.
El lenguaje es el lenguaje. Y llamar a las cosas por su nombre, «a spade a spade» que dicen los anglosajones, es la única manera de que exista debate y evolución en todas las áreas de la vida. En el lado contrario, la hipocresía y el decir cosas sin decir nada, o el decir cosas para luego poder hacer todo lo contrario, la Neutralidad, lo políticamente correcto, es lo que conduce al estancamiento intelectual y, lo que es peor, al mortal aburrimiento.
La humanidad ha avanzado porque a unos pocos locos se les ocurrió saltarse lo políticamente correcto, romper el molde, perderle el respeto al poder establecido (sea una institución o el estado) y revolucionar la física, la química, la literatura, la pintura, la música, el cine y la economía, entre muchas otras cosas. Eso sólo se pudo hacer desde un lenguaje claro y nítido. Y con un par (y quién todavía crea que no ha habido exabruptos en la historia de la ciencia, que se lea A Short History of Nearly Everything del gran Bill Bryson).
Aquí no aspiramos a nada. Gizmodo es un sitio web absurdo, banal y de chichinabo, como el 99,95% de los blogs, periódicos, revistas y literatura de consumo del planeta. Aquí sólo busco el cachondeo general ante la avalancha de gadgets, algunos geniales, otros patéticos y el resto lamentables, aunque llamativos. Informar, sí, pero sobre todo, pitorreo. Aquí, creo yo, hay que ser políticamente incorrecto, aún mucho más que en las cosas de la vida que realmente merecen la pena. Eso sí, una cosa es utilizar un “hasta los cojones” en una historia, cuando vienen a cuento, y otra es soltar palabrotas a diestro y siniestro, sin razón. Esto último nunca lo haré (y aún así, hay veces que esto resulta extremadamente gracioso, en el contexto adecuado —y a Faemino y Cansado me remito. Pero claro, yo no soy un genio como Faemino ni Cansado, así que lo evito).
Al final, sin embargo, todo es cuestión de opinión, claro: yo creo que nunca nos salimos del tiesto gratuitamente. Pero ahí está el color y la gracia de la vida, en la opinión. Los que insisten en la neutralidad, en ser suizo, que es como ser una bamba pero sin nata, y encima venderse como ello, no me interesan. Y además, desconfío automáticamente de ellos porque la neutralidad no existe a no ser que estés muerto o seas un coñazo de persona.
Yo, personalmente, paso de suizos y prefiero las bambas de nata, como la versión USA de Gizmodo — y los comentarios de Joel, John, Brian y compañía — Kotaku o gofugyourself, entre otros. Incluso más que aquí, las referencias que ponen todos — los blogs de Gawker, todos —muchas veces son slang hardcore total. Sé que a algunos no les sonará fuerte cuando las leen allí —porque realmente no tienen ni puñetera idea de inglés más allá de los cursos del Speak Up, el Follow Me y los Mundos de Muzzy— pero si utilizara aquí los equivalentes, saldríamos en los papeles.
En fin, eso es todo, compañeros del metal. Deben haberme sentado mal los Smacks con leche merengada y Clamoxil. Hasta el próximo post.
Te falta elegancia para hacer un buen comentario, hay que saber jugar con las palabras sin caer en lo ordinario, hasta ahora habiais mantenido un buen estilo, por favor mantenedlo. Gracias
Inspirado, es lo único que puedo decir, estás inspirado.