
Aparte de ser un pedazo de imagen que seguro que nos tira el servidor abajo, el VAF Sound Wall es un sistema de altavoces que miden 60 centímetros por cada lado y tienen 12 centímetros de grosor. Según VAF, su tecnología y diseño — en blanco o negro de fábrica, pero cuya superficie es personalizable con cualquier color o imagen — es única, «reproduciendo sonido como la vida misma y a la vez mejorando la acústica de la habitación», algo que a mí me huele a marketing destinado a que los snobs absurdos de siempre se dejen la American Express Centurión comprando un juego. Saldrán en marzo, fecha en la que yo venderé mi batmóvil para comprarme unos. Y como son altavoces y es viernes, ahí va un vídeo musical para ir calentando motores totalmente gratuito, después del «Continued…»
¡Pero bueno! ¿En qué quedamos?
¿No decías que no te gustaban los gatos?
Y va el tío y nos pone a las PussyCAT Dolls…
Y digo yo… todos esos vasos no crearán un alegre repiqueteo -nada intencionado por el autor de lo reproducido- cuando el mueblebarbafle ese suene a tope? O es que van peagos? Y las botellitas en minitalla? no sé no sé no sé…