Es verdad que el escritorio de Gareth Battensby es bastante más chulo que este Revolution Desk, pero éste ofrece unas funcionalidades bastante parejas y no se trata de un concepto: podemos adquirirlo. Revolution Desk posee un panel rotativo incrustado en su superficie, de forma que podemos esconder completamente el monitor cuando no lo estemos utilizando. Para extraer la pantalla, no hace falta que nos dejemos las uñas: bastará con que deslicemos la bandeja del teclado y el monitor aparecerá mágicamente.
Revolution Desk viene en tres tamaños: 48,60 y 72 pulgadas, y en una variedad de colores, aunque el rojo es obviamente el que mejor le sienta. Respecto a la superficie del monitor, como máximo tiene 19 pulgadas. Los precios van desde 500 a 700 dólares, entre 320 y 450 euros. — Rafa M. Claudín [The Design Blog]


que horror! que dolor de espalda me da solo de verlo
si quieres ahorrar espacio de compras un imac y ya
me encanta serán carísimas
Icaro , y donde esta esa universidad que tiene esos avances tan interesantes
Pues yo nunca los había visto. Me parecen una genial idea, aunque tienen un pero: si necesitas escribir a mano y estar pendiente de una pantalla (que es lo que sucede la mayoria de las veces) ¿dónde lo haces?
Saludos.
Mmm… esto es la noticia de hoy? Un escritorio “revolucionario?” – en las universidades de donde vivo tienen esos desde hace años…