Hace días, un compañero me pasó esta viñeta publicada por Público. Cada vez que me llega una de esas invectivas con que me obsequian, me acuerdo de la viñeta, hasta el punto de que creo que me la voy a enmarcar. No me refiero a los comentarios de los que opinan diferente o me corrigen algún error, sino a… ya sabéis a cuáles. Mi compañero dice que los censure pero… ¿por qué? Mientras los trolls existan y no tengan otra cosa que hacer… De todas formas, ahí os dejo la viñeta, para que paséis un buen finde. — Rafa M. Claudín [Público]


Blogeros, una especie aburrida y en decadencia
hmmm… parece que alguien se quedo sin argumentos y su arma secreta era esa viñeta que solo convence a quienes no ven mas alla de ella, porque si fueran capaces de razonar, verian exactamente lo mismo que yo…
Yo jamás he visto un troll en tu blog… ¿Estás seguro de que sabes de lo que hablas?
esta claro que cada uno hace la viñeta a su medida, porque tambien existe la opcion de que te guste la comida, pero que el camarero te la sirva dandote sus opiniones politicas, que te intente convencer de que vayas a misa, que te recomiende una marca de coche, te diga que su suegra es una bruja o cualquier otra estupidez que no venga a cuento, entonces el “troll” diria: gracias por la comida, esta rica, pero callese, gilipollas.
el ejemplo mas claro son los taxistas: son los blogeros de la vida real, pero seguro que este mismo blogero ve esta viñeta de taxistas, se rie, dice el tipico “es verdad!” y no se da cuenta de la clara analogia
hmm… acabas de hacer un post dedicado a tus trolls? perdona, pero no me cuadra…