En realidad, no se trata de un láser, sino de algo llamado spaser. En lugar de fotones, utiliza plasmones, una partícula de sólo 44 nanómetro de longitud. Podría levar las velocidades de las CPU a cientos de terahercios, según Mark Stockman, profesor de física de Georgia State:
“El spaser trabaja unas mil veces más rápido que el transistor más rápido, con un tamaño similar en nanoescala. Esto abre la posibilidad de construir ultrarrápidos amplificadores, elementos lógico y microprocsadores que trabajen mil veces más rápido que los microprocesadores convencionales basados en silicio.” Este método trata la luz de forma diferente a las tradicionales CPUs ópticas, “difíciles de reducir porque no puedes contener fotones en áreas más pequeñas que la mitad de la longitud de onda”. [Technology Review]