Desde que las nuevas consolas tienen mandos inalambricos que te obligan a moverte ya se está poniendo en duda esa imagen del jugador apoltronado y con tendencia a la obesidad por no mover más que los dedos durante horas.
Los juegos de última generación obligan cada vez más al participante a ser un agente activo que con sus movimientos de todo el cuerpo hace que su trasunto digital replique sus gestos. Pero faltaba un componente pasivo, que lo que sucede en el juego repercuta físicamente en el jugador. Ahora es posible gracias al chaleco táctil para juegos desarrollado por la Universidad de Pennsylvania. ¿Deseas saber más? (más…)








