Si todavía no nos ha llegado el Wi-Fi en el avión por estos lares, ya vemos como las típicas medidas restrictivas se aproximan ante nosotros sin que podamos hacer nada para evitarlo. El caso de un viajero de United Airlines en Estados Unidos a continuación.
John Battelle, que disponía en ese momento de conexión Wi-Fi en su vuelo, decidió hacer algo tan inocente como realizar una videoconferencia para dar las buenas noches a sus hijos. Para su sorpresa la azafata le comunicó que era ilegal.
De hecho le mostró el manual de United Airlines donde se prohibía expresamente cualquier sistema para comunicarse con tierra, que pudiera dar y recibir información de manera simultánea. La forma con la que evitan que los usuarios de Wi-Fi del avión pudieran hacerlo, es bloquear Skype y otros servicios similares, pero parece ser que iChat no era uno de ellos.
Luego se pudo comprobar que la razón no era evitar posibles actos de terrorismo, sino porque los servicios de videoconferencia pueden molestar a los demás viajeros. Y digo yo ¿el incesante tecleteo escribiendo con el portátil no es aún más molesto? ¿No es posible coordinar un atentado por Twitter? —
ani Burón [Boing Boing]

Es algo realmente más básico: el ancho de banda.
Si de pronto un importante grupo de pasajeros llegan a utilizar al mismo tiempo sistemas de videoconferencias, las conexiones de internet se van a atascar y harán parecer que la aerolínea está prestando un mal servicio.
Sería más honesto por parte de las aerolíneas que aclaren eso o que impongan límites a las velocidades o uso ancho de banda en lugar de dar explicaciones oscurantistas sobre la prohibición.