El señor de la foto, Roger Witter, se encontraba en una tienda de móviles de AT&T en Gresham, Oregon (Estados Unidos de América) hasta que unos ladrones entraron y se llevaron unos iPhones, así que el bueno de Roger no dudó en prestar su ayuda. Sin embargo, el que acabó en la cárcel fue él en vez de los ladrones. Descubre por qué, tras el salto.
Y es que hay diferentes formas de prestar ayuda y la policía no estuvo muy de acuerdo con las formas de Roger: ponerse a disparar en mitad de la calle a las ruedas del coche de los ladrones sin tener en cuenta que alguna bala podría haber dado a los viandantes. Sin embargo, Roger se defiende diciendo que en ese momento no había nadie por la calle. No obstante, la policía no dudó en detenerle y quitarle su arma y la licencia que le permite usarlas, ya que no creen que sea apropiado usar armas que pueden matar en esa situación, pues aunque aparentemente no haya resultado herida ninguna persona, aún no han encontrado las balas que se dispararon. En resumen, aunque la intención sea buena, hay que asegurarse de que no se está haciendo un mal mayor al prevenir cualquier otro perjuicio. [Oregon Live] — Fco. José Cañizares.

@Oriol: Jeje, me alegro de que te gustara el artículo. Gracias por tu comentario. Un saludo.
@Luis Antonio: Efectivamente, pudo hacer cualquier otra cosa, pero prefirió hacerse el héroe… Gracias por tu comentario. Un saludo.
La pena es que los ladrones seguro que están en la calle, así es la vida. Eso si, cuando la policia usa tasers para reducir a ladrones que están ya rendidos no pasa nada, ¿no?
En lugar de hacer gilipolleces semejantes podrían modificar la ley de adquisición de armas en EEUU que es de pena. Menuda hipocresía made in usa :-/
Le dir a leer mas para ver si me impresionaba.. y si lo hizo.. xD
Pero el pudo llamar a la policia o hacer otra cosa no esa barbaridad aunque en mi pais no le quitan el permiso en un caso asi.