Un lapiz que no se acaba nunca. “Tinta” infinita.
No hay que sacarle punta, no hay que comprar recambios, no se recarga, no se gasta… por una vez parece que algo sí es para siempre. Bueno, los diamantes también, pero salen un poco más caros y escribir con ellos es un rollo. Y todo gracias al plomo. ¿Deseas saber más?
Inkless Metal Pen es de esas pocas cosas que hacen buena cada una de las letras de su nombre, pues ofrece exactamente eso, un lápiz de metal sin tinta. Podían haber añadido que además tus tataranietos podrán seguir escribiendo con él porque no usa ni grafito ni tinta, ambos materiales sujetos a un rápido desgaste que hay que reponer en forma de recambios o nuevas minas.
La punta de este lápiz es de plomo y al escribir se desprenden de la misma pequeñas partículas de ese metal que quedan adheridas al papel siguiendo los trazos que realizas y formando esa escritura que tienes que no hay quien la entienda. La cantidad de esas partículas es suficiente para que el papel quede sufiecientemente escrito pero al mismo tiempo resulta insignificante para la densidad de la “mina” de plomo, que no se desgasta y es capaz de durar de forma casi interminable sin necesidad de ser sustituida.
Por supuesto ni mancha ni gotea y tiene la ventaja añadida de que podrás seguir utilizando este lápiz en el remoto caso de que alguna vez te encuentres en gravedad cero. Ya sabes, en la carrera espacial la NASA gastó una cantidad indecente de dinero en desarrollar un bolígrafo que contase con un sistema de impulsión de tinta capaz de ser operativo en la ingravidez espacial, pero no había manera de que funcionase bien. Los rusos, mientras tanto, llevaron lápices en sus cosmonaves.
A pesar de que en esencia, por su naturaleza, se asemeja más a un lápiz, el Inkless Metal Pen tiene propiedades de los bolígrafos, pues su escritura es indeleble, no puede borrarse con una goma. Tiene un precio de 28$, caro lápiz, sí, pero dejarás de usarlo por aburrimiento, no porque se haya agotado o gastado. ─Antonio Rentero [VAT19]


Esto es volver a reinventar la rueda.
Nuestros abuelos y bisabuelos solian a ir a la escuela con lapices de hierro. La duración era practicamente igual a lo que aqui se describe, habia un diferencia al utilizarse, se humecia con la lengua la punta del lápiz y el oxido de hierro hacia de tinta.
Por que se dejo de usar?? Por ser altamente toxico, cuando los padres descrubieron que con esos lapices se envenenaban a sus hijos perfirieron tener que comprar varios mas normalitos cada año y todos contentos.
Menudo redactor de pacotilla. Metiendo burdas leyendas urbanas y encima se creerá inteligente…
Eres un mongólico.
Lo del boli del espacio es una leyenda urbana!! http://penaleat.blogspot.com/2006/07/space-pen-o-mi-boli-del-espacio.html Pedro Duque lo dijo en su tiempo…
Una goma de kriptonita puede borrar el plomo. Podrian darla de regalo junto con unos turbocalzoncillos de superman.
El plomo es tan tóxico que hemos estado décadas bebiendo agua que llegaba a casa por tuberías de plomo. Es perjudicial, pero hay que tener una exposición directa, contínua, prolongada… imagino que si te pasas el día chupando la punta de este lápiz terminará pasando algo malo a la larga, pero que levante la mano el que no haya usado su boca como depósito temporal de perdigones al usar una carabina de balines. Sobre la” leyenda urbana” del boli de gravedad cero de la NASA: http://en.wikipedia.org/wiki/Space_Pen