Casi hubiera preferido que no se descubriera esto. Siempre pensé que las estatuas griegas tenían ese color blanco prácticamente inmaculado, por estética, esa sana sobriedad que hacía de estas obras arte imperecedero.
Pero a juzgar por lo que han revelado unos análisis, el gusto de los antiguos escultores griegos se asemeja más bien al de alguien que pinta miniaturas Eldar y no sabe lo que son los brillos ni las sombras…
Basándose en una técnica llamada “rastrillo de luz” los restauradores son capaces de “ver” los verdaderos colores con los que estas antiguas esculturas lucían antaño.
La técnica básicamente funciona colocando una lámpara de manera que la luz pasa prácticamente paralela a la superficie del objeto. Gracias a que las diferentes pinturas desaparecen a distinto ritmo, se puede descubrir los patrones y diseños.
Además usando luz ultravioleta los restos de pigmentos orgánicos brillan, a lo CSI, gracias a lo cual se pueden descubrir los detalles. Ahora sólo queda saber que colores corresponden, y para ello se basan en la espectroscopía con luz infrarroja para los compuestos orgánicos, y rayos x par los inorgánicos.
Gracias al estudio anterior, puede saberse los materiales que formaban los pigmentos y de esta manera conocer los colores exactos tal y como se usaban en la antigua Grecia.
No sé, a mi me resultan un poco horteras con los colorines, ¿y a vosotros? Al menos, lo bueno que saco de todo esto es que ahora sé que probablemente el paso del tiempo le sienta bien a las obras de arte infumables. Puede que mis tataratataratataranietos sí que lleguen a apreciar entonces a Miró y Mariscal…—
ani Burón [The Smithsonian]


Si no sabias eso y encima metes en el mismo saco a Miro y a Mariscal las luces te las tendrian que poner a ti.
Menudo fail masivo para todas las películas, series y comics ambientados en la Grecia y Roma antigua que muestran esculturas incoloras…
Hombre, respecto a lo de las sombras que dices no tiene por qué ser correcto. Las técnicas utilizadas no permiten un rastreo exaustivo de ligeros tonos centímetro a centímetro. Las composiciones hechas por los historiadores tampoco están exentas de suposiciones.
Hay que tomarlo como una aproximación no como una verdad absoluta.
Tampoco es algo nuevo, pero las imágenes que pones son del museo de Pérgamo de Berlin (precisamente estuve allí el mes pasado, je je) dónde tienen un templo de Pérgamo y otro griego, las puertas de Ishtar y las del mercado de Mileto, todo ello dentro de un edificio…
A ver el concepto de “horteridad” es muy subjetivo, si no fíjate en Abba en su momento… De todas maneras si a mi me inmortalizaran cazando en un esquijama que parece creado por la unión del estilismo conjunto de Manu Chao, Punky Brewster y Agatha Ruiz de la Prada daría gracias al tiempo y a la erosión por guardarme el secreto…
La idea errónea que el arte y la arquitectura clásica es blanca e inmaculada, en la que todo el mundo suele caer y duró hasta el siglo XIX, se debe a que durante el renacimiento solo se tenia acceso al legado clásico en Roma (ya que era casi imposible acceder al territorio griego para documentarse) y este estaba completamente degradado, erosionado e incluso desmantelado.
A mi me impactó mucho saber que los templos se rebozaban con capas de yeso, se practicaba el estuco de amplia gama cromática e incluso se cubrían paredes y columnas de cera para que brillase todo aun más.
Sí, unos horteras jaja.