Las fiestas pueden dar para mucho, incluso para adelantarse en el tiempo.
En un ambiente festivo y de celebración de la cultura en el verano de 1816, a orillas de un lago suizo, Mary W. Shelley urdió el gérmen de lo que más tarde se publicaría con el título de “Frankenstein o el moderno Prometeo”. Ese armatoste de la foto es ni más ni menos que un proyecto de cámara digital realizado en 1975, una cámara sin carrete que precedía en un par de décadas a lo que ahora ya es un estándar que prácticamente ha acabado con las cámaras de carrete. Además, está construída a partir de material recuperado de otros artilugios. Remiendos y sobras, un Frankestein cualquiera. ¿Deseas saber más? (más…)








