Os presentamos a Tatiana y Krista. Su caso es uno de los más increíbles que se han visto en la historia de la medicina. Nacieron unidas por la cabeza, y lo más curioso es que sus cerebros están unidos, compartiendo sentimientos, pensamientos e incluso sus sentidos, pero han conseguido mantener personalidades individuales. Puedes conocerlas más tras nuestro inseparable salto.
El asunto es que Tatiana y Krista Hogan tenían una probabilidad de supervivencia prácticamente nula. Podéis imaginar que un parto así debe de suponer muchas dificultades. No obstante, el pasado día 25 de Octubre cumplieron 4 añitos, y ambas están sanas e incluso felices.
Juegan a la Nintendo Wii una contra la otra, comparten comida, juguetes… y sentidos. Por poner un ejemplo, una de ellas puede coger un objeto fuera de su campo de visión si la otra lo está mirando.
Y eso no es todo. Según su abuela: “Comparten sus pensamientos, también. Nadie está diciendo nada, y Tati abre la boca y dice ‘¡Para!’ y le da un golpe a su hermana.”
Cuando se las oye decir “Mickey Mouse” creo que hasta Terminator piensa que son adorables. Como puedes observar en el vídeo, se intentó separarlas, pero estaban demasiado unidas la una a la otra, y probablemente hubieran muerto ambas.
De modo que se trata de dos niñas, una diferente a la otra, cada una con su personalidad, pero con sus cerebros y sistemas sensoriales conectados. El cerebro de una es capaz de registrar las señales del campo visual de la otra, de modo que una ve lo que la otra ve.
Hasta donde llegan sus capacidades de compartir sentidos, nadie lo sabe. Todavía son pequeñas y tienen que aprender a hablar mejor para que nos puedan contar sus experiencias. ¿Cómo es el ver lo que otra persona ve? ¿Saber lo que otro piensa?
No obstante, es posible que no puedan darnos nunca una respuesta comprensible. ¿Qué me responderías si yo te preguntara qué se siente al ver? Probablemente no sabrías decirme nada claro. Simplemente ves. No has conocido otra cosa, de modo que es complicado explicarlo.
Esperamos que sigan sanas y felices mucho más tiempo. — Javier G. Pereda [Macleans]


dffdas. pues yo encuentro mejor que tu no hubieras nacido ¿a que mola mas? . Pues si ellas estan felices y la gente que los rodea son normales, no tienen porque tener complejo, son especiales pero no son ningun vixo raro o seres de otro planeta, son mas normales que muxas personas con discapacidad asin que antes de hablar deberias pensartelo 2 veces.
pues yo lo encuentro horriblemente triste, encuentro mejor que estas niñas no hubiesen nacido.
Este caso ya lo conocía y la verdad es que desde el punto de vista científico es más impresionante que muchos otros, pero a mí siempre me ha fascinado el siguiente caso
http://www.youtube.com/watch?v=BkKWApOAG2g&feature=related
Una persona con 2 cabezas. Ellas no comparten sensaciones y pensamientos como Tatiana y Krista, de hecho cada una maneja de forma independiente las extremidades de su lado.. y eso es alucinante, porque pueden andar con total natualidad! Vale que con práctica todo se puede, pero es necesaria una gran sincronización para no trastabillar en ningún momento, y aun así pueden practicar deportes donde el movimiento de las piernas es crucial y complejo.
P.D. ¿Quien demonios es el que siempre desactiva los videos de youtube en el blog, un amante de la SGAE?
Llevar a cabo un proceso de unificación para localizar objetos de los que no se tiene consciencia de que se ven implicaría una conexión que se hace entre ellas trabajando como si fueran hemisferios diferentes: lo que una ve la otra lo puede coger, pero posiblemente no pueda hacerse a la inversa, porque una hace los procesos lógicos y la otra los procesos de unificación. Suena interesante saber si que digo es cierto.
La gente bno extraña las cosas que no conoce. Ojalá que las personas con quienes conviven comprendan que simplemente tienen una particularidad y que no necesitan ser como los demás para encontrar la plenitud. Espero que tengan una larga vida y que conserven la inocencia de ver lo bella que es la vida así como es, sin necesidad de compararse con otros.