Todos sabíamos lo que era el Ejército Rojo. Lo que no sospechábamos es que fueran a hacer honor a su apelativo achicharrándonos con laser.
Quizá algún enemigo se reiría al ver aparecer por el frente este vehículo oruga con una torreta aparentemente truncada en su armamento artillero. Pero el último en reír sería el piloto de este curioso tanque soviético que a primera vista parece armado con una inofensiva docena larga de focos. La risa empieza cuando se encienden y haces de luz concentrada se dirigen contra el objetivo hostil y a este empieza a hervirle todo. El tanque laser sí que era un arma caliente y no Marta Sánchez en la Guerra del Golfo. ¿Deseas saber más?








