Las bibliotecas son lugares donde se respira calma, paz, casi se puede oler el aroma de la sabiduría contenida en sus volúmenes.
Lo malo es que nos pillan lejos, cierran los sábados de madrugada cuando no concilias el sueño y además tienen una movilidad muy discutible. Y ocupan mucho espacio. Con los libros sucede lo mismo, no resulta muy cómodo acarrear docenas de volúmenes salvo que cuentes con porteadores watusi bien aleccionados. De ahí que el formato de libro electrónico esté teniendo cada vez más éxito.
Pero ¿qué sucede cuando tienes en tu poder un libraco bien gordo y quieres irte de vacaciones sin tener que pagar suplemento por exceso de equipaje? Pues que echas de menos una versión electrónica del mismo. Es el momento de pensar en Book Saver, un ingenioso aparato que en 15 minutos traslada 200 páginas de libro a ceros y unos. Y aún hay más. (más…)








