De pequeña estatura, descendientes de linajes mezclados con antiguos conquistadores portugueses y españoles, durante generaciones apartados de la llamada civilización, convertidos al cristianismo y perseguidos por la Inquisición, alguna compensación debían tener los habitantes de ciertas zonas ecuatorianas.
Resulta que son inmunes al cáncer.
Afectados por el síndrome Laron, responsable de un enanismo que les hace tener de media en torno a un metro de estatura, pero al mismo tiempo eso impide que se desarrolle la hormona del crecimiento que al parecer tendría un papel determinante en el desarrollo del cáncer, además de impedir también el desarrollo de la diabetes. Y aún hay más. (más…)








