Ahora estás muy orgulloso de todo eso que te has pintado en la piel y que seguro que escandalizaría a tu bisabuela. Pero espera unos años y verás como no estás tan contento con tu decoración corporal.
La tinta de los tatuajes, con el tiempo, tiene la mala costumbre de salirse de los perfilados bordes que el artista que te ha grabado el cuerpo definió en su momento. Los contornos se tornan borrosos, se difuminan las precisas líneas y lo que hoy tiene toda al apariencia de una obra de arte pasados unos años se parece más a un borrón informe o, si seguimos con el arte, a un cuadro de Jackson Pollock.
Pero nuestras amigas las matemáticas están aquí para echarnos una mano encima y ofrecernos una visión preliminar del aspecto que nuestro tatuaje podría tener en 20 años y con suerte ayudarnos a modificar el diseño y hacernos disfrutar de él mucho más… o quitarnos la idea de la cabeza. Y aún hay más. (más…)








