Qué barato es ponerse a adivinar el futuro.
El método está sujeto a la imaginación del adivino: bola de cristal, cartas, estrellas, los posos del café, las entrañas de un pescado… o las siempre fiables predicciones de los gabinetes dedicados al sesudo análisis de la coyuntura tecnológica.
Por otro lado están las grandes compañías que hacen wishful thinking, aquello de verbalizar los deseos bajo el aspecto de predicciones… de las que rara vez se cumplen, por otra parte. Hoy tenemos a IDC y Gartner, dos importantes analistas del mercado tecnológico cuyas predicciones igual no son del agrado de algunos grandes nombres de las telecomunicaciones sector smartphone. Y aún hay más. (más…)