Harold Hacket ha convertido un vestigio romántico del pasado en un hito casi profesional.
Esa figura tan literaria del mensaje en la botella que navega a la deriva por la mar océana ha alcanzado cotas casi obsesivas en su caso al haber lanzado al Atlántico hasta 4.800 botellas con mensajes en su interior. Las autoridades podrían habérselo tomado a mal y acusarle de grave atentado ecológico pero es que muchas de esas botellas llegaron a un destinatario que le respondió. En concreto recibió unos 3.100 mensajes. Eso es convertir el océano en una red social. Y aún hay más. (más…)








