Todos hemos sufrido alguna vez una de esas llamadas exasperantes, y es muy normal que después de hablar con la decimoquinta teleoperadora sin poder encontrar solución a la falta de Internet en el móvil nos venga la idea de agarrar el mismo y lanzarlo violentamente contra la pared más cercana… ¿Y a quién no le ha pasado alguna vez?
Pero os revelaré un secreto, un fuerte impacto de nuestro smartphone contra una superficie dura de ladrillo y yeso (sea blanca, de color, empapelada, con gotelé o lisa) raramente nos solucionará el problema, y además puede que hasta lo agrave. Para estas situaciones tener un Stressberry a mano os vendrá de perlas, pues podréis descargar vuestra furia sobre este almohadilla antiestrés que simula el conocido telefóno de la “baya negra”, y evitareis así quedaros sin teléfono móvil y con una problema todavía más grave de solucionar (más…)