Las fiestas de fin de año se convierten muchas veces en auténticas guerras de todos contra todos en la que una masa incontrolada de gente pretende pasárselo bien al mismo tiempo que intenta sobrevivir a las continuas hostilidades que la bombardean. Todos vosotros lo habéis vivido seguro alguna vez: una fiesta de mucha gente en una sala alarmantemente pequeña, todo el mundo apelotonado entre codazos, pisotones y toqueteos. Un calor bochornoso y algunos vistiendo de frío invierno sudando lo indecible, el guardarropía colapsado, los lavabos impracticables, etc. y 45 minutos de cola en la barra de las bebidas (hoy más que nunca especialmente carísimas). ¡Una verdadera jungla de fin de año!
Para esta guerra de trincheras hay que ir preparado, y qué mejor que abastecerse ya en casa de un buen equipo y armamento. Seguro que dejarás a tus amigos gratamente sorprendidos cuando al quitarte el abrigo dejes al descubierto tu reluciente bandolera de 36 vasitos individuales, en la que a modo de cartuchos de escopeta puedes acarrear con unas cuantas dosis de alcohol, que aumentarán tu “autonomía de embriagadez” sin que tengas que acercarte a la barra del bar a repostar. (más…)








